El Colegio Holy Cross comenzó sus actividades en marzo de 1981. Por iniciativa de Margarita Moreno de Gigena, acompañada por su familia, el jardín de infantes abrió sus puertas con un grupo de 21 alumnas en una antigua casona de San Isidro. Ya desde ese momento, el proyecto era fundar un colegio privado, católico y bilingüe. El nombre “Holy Cross” es inspiración de su identidad cristiana y de su misión de evangelizar a través de la educación.
En 1987, cuando se estaba por completar el nivel primario, el colegio se mudó al predio donde funciona actualmente en la localidad de Beccar. En 1993 finalizaron los estudios secundarios 29 alumnas conformando así la primera promoción de egresadas.